Con una eSIM, puedes comenzar a utilizar las redes móviles locales tan pronto como llegues, incluso antes de pasar por el control de pasaportes. Puedes comprar e instalar una eSIM en unos minutos, sin hacer largas filas en las tiendas del aeropuerto para comprar una tarjeta SIM física, y generalmente es una solución más económica. Además, no necesitas proporcionar tu pasaporte para la verificación.